Grupo #1 · 1EG7010 · Los Teletubbies · Universidad Tecnológica de Panamá
El jueves 11 de diciembre, los estudiantes del grupo #1 del curso 1EG7010 participaron en una actividad cultural organizada por la Universidad Tecnológica de Panamá. La jornada integró expresión artística, análisis literario y trabajo manual, fomentando la reflexión crítica sobre la identidad, el ambiente y la responsabilidad social.
La puesta en escena titulada "La selva que habla" fue una adaptación dramática inspirada en la obra La Ventana Abierta de Ramón Fonseca Mora. A través de un conflicto familiar y social, el drama abordó temas como la explotación ambiental, el poder económico y la justicia histórica desde la perspectiva de los pueblos originarios.
Como parte integral de la actividad cultural, el grupo realizó la adquisición de una batea artesanal de madera, seleccionada cuidadosamente por su calidad, dimensiones y potencial artístico. Una vez obtenida, se desarrolló un proceso colaborativo de planificación estética, en el cual se discutieron colores, símbolos y acabados, buscando representar valores culturales, creatividad y trabajo en equipo.
El proceso de pintura y decoración no solo implicó una labor manual, sino también una experiencia formativa, ya que permitió aplicar criterios de diseño, coordinación grupal y responsabilidad compartida en el cumplimiento de los objetivos propuestos.
Durante el evento cultural realizado en la Universidad Tecnológica de Panamá, la batea fue presentada como parte del conjunto de expresiones artísticas del grupo. Su exhibición acompañó la puesta en escena del drama La selva que habla, aportando un elemento visual que reforzó el mensaje de identidad, cultura y compromiso social promovido a lo largo de la actividad.
La interacción con el público permitió valorar el trabajo realizado, generando interés y reconocimiento hacia el esfuerzo invertido en cada etapa del proceso.
Como cierre del proceso, la batea fue incluida en la subasta oficial del evento. Gracias a su acabado, presentación y significado cultural, la pieza alcanzó un valor de $100, posicionándose como una de las bateas mejor cotizadas de la jornada.
El pago fue realizado de manera formal, quedando debidamente documentado. Este resultado representó no solo un logro económico, sino también el reconocimiento al trabajo artístico y organizativo desarrollado por el grupo.